Lucharé, lucharé hasta el final. Me da igual lo que pase, me importa un comino lo que sufra. Voy a vivir, porque me lo merezco. Todos lo merecemos. Tengo toda la vida por delante, porque soy una niña, hay que reconocerlo. Me queda mucho por vivir y todo a su tiempo... No tengo prisa, no quiero correr. Sé que me queda también mucho por sufrir, pero no me importa. Puedo con ello. Aunque sepa que puedo, los bajones existen y soy propensa a ellos. Pensaré que no puedo más, no querré luchar, preferiré rendirme. Pero no lo haré. Soy débil, lo reconozco, pero saco fuerzas de donde sea sin darme cuenta cuando las necesito. Sola, sin necesidad de que nadie me apoye, siempre ha sido así. 
Estaré con quien quiera estar, no dejaré que me afecten los típicos comentarios que sólo quieren ofender. No permitiré que nadie me baje la moral y mucho menos yo misma, que soy profesional en ese arte... Voy a confiar en mí misma, a estar conforme con mi cuerpo, con mi cara, con mi vida. Y punto.

Por el momento, voy a disfrutar el verano, voy a aprovechar las oportunidades y a reír hasta que me duela la tripa. Voy a bailar hasta caer rendida. A cantar a gritos hasta quedar afónica. Voy a disfrutar. Lo tengo muy claro. Y, sobretodo, no voy a dejar que nadie, y repito, nadie, tire por los suelos mi sonrisa.
De todas las entradas del blog esta es una de las que mas me gustan..me siento muy identificada y la verdad ,creo que en algunas situaciones se sacan fuerzas de donde sea :)
ResponderEliminarJo, muchas gracias. Se me había olvidado que existía esta entrada, ni siquiera me acuerdo de cuando la escribí, así que gracias por hacerme leerla, que lo necesitaba :3
ResponderEliminar